El Teatro cómico Medieval
En
la edad media predominó el Teatro Religioso, pero cuando este utilizaba la
lengua vulgar, en los entreactos solían aparecer divertimientos de tipo
satírico o burlesco: las farsas, servían de relleno del espectáculo religioso
principal. Las farsas, relacionadas con el carnaval, eran piezas breves, de
humor grueso, protagonizadas por personajes muy caricaturizados. Estas
representaciones hicieron surgir en Europa un teatro popular alejado del
espacio de las representaciones religiosas y representadas en plazas y
mercados. Las farsas medievales fueron importantes para el desarrollo del gran Teatro Europeo
de la Edad Moderna, especialmente porque dieron lugar a la Comedia Italiana,
que basándose en la Improvisación creó unos personajes arquetípicos y una
modalidad teatral que influyó en toda Europa.
La Comedia
de los Siglos XVI Y XVII
En
el renacimiento se cultivó la comedia humanística, primero en latín y después
en lengua romance, basada en la Comedia Latina. En el siglo XVI y XVII,
resurgió con fuerza el gusto por la comedia. Además de la comedia Italiana que
renovó Carlo Goldoni, más tarde, en el Teatro Isabelino inglés destacaron las
comedias de William Shakespeare y Ben Jonson, y en España la comedia Nueva o
española, creada por Lope de Vega y cultivada por autores como Tirso de Molina
y Pedro Calderón de la Barca. En Francia también en el siglo XVII destacó Moliére.
Shakespeare
en Inglaterra y Lope de Vega en España dejaron a un lado la preceptiva clásica
para ofrecer a un público diverso un teatro que en la actualidad sigue
representándose y que todavía tiene mucho que ofrecer. Mientras, en Francia
triunfaban los ideales clasicistas que, contrariamente a lo que ocurría en
Inglaterra y España, propugnaban la separación de los géneros clásicos.
Durante
estos siglos apareció un Teatro Cómico: el teatro menor, de piezas breves y
humorísticas tales como El entremés, cuyo nombre se debe a que representaba en
los entreactos a la Comedia Nueva o española.
La Comedia
Inglesa: Shakespeare
A
finales del siglo XVI, durante el reinado de Isabel I, se produjo un gran
desarrollo del teatro en todos sus géneros. Apareció un teatro renovador, como
el español Coetáneo, que formalmente dejó de lado preceptivas normas para
satisfacer a un público heterogéneo que pedía emoción y diversión. A partir de
entonces se complicó la acción de las comedias con intrigas secundarias, se
rechazó el límite de tiempo, se mezclaron elementos cómicos y trágicos, y se
optó por los frecuentes cambios de lugar de la acción. En esta época se destaca
la producción dramática de Wiliam Shakespeare (1564- 1616). Algunas de sus
obras cómicas son comedias de costumbres situadas en ambientes reales, como:
“Las Alegres comadres de Windsor”. Se destacan además las comedias de corte
fantástico, ambientadas en mundos de ensueño poblados de seres mágicos, como
“Sueño de una noche de verano”.
La Comedia Española: Lope de Vega
Por
las mismas fechas en que se vivía la renovación teatral en Inglaterra, Félix
Lope de Vega (1562- 1635) ofrecía a un heterogéneo público español,
perteneciente a una sociedad estamental, un nuevo espectáculo, la comedia
nueva, que perseguía la diversión y la evasión del espectador. Este nuevo
teatro reflejaba todavía un sistema político y social, sustentado en la
Monarquía absoluta, la religión y el respeto a las convicciones sociales
imperantes., tales como el concepto de la honra. De esta manera, la comedia
nueva proporcionaba diversión y favorecía la cohesión social, porque propiciaba
la identificación del espectador con el sistema político y social vigente.
El
término comprendía entonces tanto lo que se conoce como drama, como la comedia en
sentido estricto. Ejemplos de comedia en sentido estricto son: “La dama boba y
el perro ortelano”, de Lope de Vega.
En
general, estas comedias presentaban personajes- tipo- que reaparecían en
distintas obras. Son frecuentes los papeles de galán, de la dama, del gracioso,
del poderoso, del villano o del caballero. La lengua se adaptaba a cada
personaje. Los temas eran variados y giraban en torno al amor y al honor; podía
tratarse de temas históricos, mitológicos, religiosos, literarios (procedentes
de la épica, del romancero o de la novela pastoril) o políticos.
Comedia
Europea a partir del siglo
XVIII
XVIII
La
comedia nueva o española siguió cultivándose en España hasta comienzos del
siglo XVIII época en la que la influencia de la cultura Francesa y de sus teatros
impulso a los ilustrados a imitar la comedia francesa que tenía las
características formales de la comedia clásica y cuyas obras pretendían educar
y a la vez entretener. Así se refleja en la comedia sentimental que cultivó,
entre otros, Gaspar, Melchor de Jovellanos, y en la comedia neoclásica de
Leandro Fernández de Moratín.
No hay comentarios:
Publicar un comentario