Abby Richter es la
productora de un programa matutino cuya búsqueda del Sr. Perfecto la ha dejado
soltera y sin esperanza. Además no lo tendrá fácil cuando sus jefes la obliguen
a formar equipo con Mike Chadway, una personalidad de la televisión que promete
decir la cruda realidad de lo que hace que los hombres y mujeres sientan
mariposas por alguien.
Intérpretes: Katherine, Gerard, Eric, John Michael, Nick,
Kevin, Cheryl Hines.
Duración: 96
Minutos
Año: 2009
Género: Comedia Romántica
País: Estados Unidos.
Estreno: 23/10/2009
Calificación: Película no
recomendada a menores de 13 años
PROTAGONISTAS:
-
Katherine
Heigl
-
Gerard
Butler
“La Cruda verdad” es una película caracterizada por un
valor de entretenimiento alto, debido a que maneja una trama que cautiva al
público al ser cotidiana, y a la misma vez divertida, Tiene como fenómeno
llamativo que la audiencia se identifica con la cinta, porque se basa en un
tema universal, es decir, cómo se debe conquista al sexo opuesto y cómo varían
las tácticas de seducción para cada género; un paradigma que durante siglos ha
inquietado la mente de muchos seres humanos.
Maneja además, un valor
educativo, debido a que intrínsecamente trata de solucionar en la mente de los
espectadores un problema psicológico o emocional en el que radica la mayor
parte de la película, enfocado principalmente a una busca de la felicidad, en la
que se olvida los valores propios, siendo esta la “moraleja” esencial.
ELEMENTOS
QUE COMPONENE LA PELICULA “LA CRUDA VERDAD”
Tema:
El amor
que llega, cuando menos se espera.
Trama: “La Cruda Verdad”,
contiene una trama impredecible al inicio, debido a que surgen “chispas” entre
dos compañeros de trabajo que se odian, por lo tanto, es una cinta que refleja
un acto cotidiano, pero poco reflejado en el cine contemporáneo. Es paradójica
esta nueva relación, ya que ambos tienen intereses distintos: ella busca su
media naranja, mientras que él pretende abrirle los ojos a las mujeres sobre lo
que en realidad los hombres tienen en la cabeza.
Guión: la película muestra una
historia que el director trabaja con base a la improvisación que conllevan las
escenas, ya que no es una historia que refleje algo conocido por la audiencia y
por el director, sino que en ella se desarrollan las escenas, concordando unas
con otras en base al objetivo final del director: Entretener.
→
Estructura del guión
- Escenas de apertura: la película inicia presentando los personajes principales y si labor y/o ocupación; inicia con Katherine y su papel como productora de televisión y luego, identifica a Gerard, ubicándolo en su labor como presentador de un programa que indica a las mujeres lo que en realidad quieren los hombres.
- Planteamientos: los principales conflictos de la historia radican en la necesidad que adopta Katherine por conseguir el “hombre de sus sueños” y todos los intentos fallidos que ha pasado por seguir con una idea errada sobre la perfección humana, continúan los conflictos cuando Katherine conoce los pensamientos radicalistas que enseña Gerard, por medio de su programa de televisión, en el que muestra en realidad lo que los hombres esperan encontrar en las mujeres, pero el conflicto mayor se centra en el día que el director de Katherine decide mejorar el rating de su canal, incluyendo a Gerard en su nuevo grupo de trabajo, ya que, Katherine conoce personalmente aquel hombre que protagoniza uno de los programas más polémicos y que directamente, la incluyen a ella.
- Puntos de giro: la llegada de Gerard al canal de televisión, cambia la dirección de la película, ya que Katherine tiene que empezar a relacionarse directamente con un hombre que puede ayudarle a mejorar su visión ante los demás hombres, para lograr una química con alguien que pueda llenar sus necesidades afectivas. Otro punto de giro ocurre en el momento en que estos compañeros hacen una apuesta, aplicando los consejos que Gerard propone para enamorar al vecino de Katherine, que para ella es el hombre perfecto, pero cambia la dirección de la película porque ahí nace un amor que con el pasar de los días se alimentará hasta desembocar en un primer beso que los ayudó a descubrir que lo que sentían el uno por el otro era amor.
Vestuario: la historia muestra un
vestuario realista, que se compone de todos los elementos pertinentes con la
época, ya que es una cinta moderna (2009) y por ende, incluye todas las
características del momento en que se desarrolla la historia.
Moral
de la historia:
la falta de moral radica en la manera que ella utiliza para conquistar el
hombre de “sus sueños”, porque deja de ser lo que ella en realidad es, por
convertirse en lo que Gerard impone como correcto para una conquista, y que
termina siendo efectivo.
Ética
de la historia:
se enfoca en que cuando el vecino va a confesarle el amor que siente por ella,
Katherine le pregunta por qué está enamorado, a lo que él responde todas
aquellas cualidades que Gerard le enseñó a utilizar, por lo que concluye que no
es sana una relación con alguien que ama de ella, lo que no es, simplemente lo
que cambió, gracias a los consejos de su contrincante de apuesta.
En cuanto al Montaje de la historia, la película
maneja elipsis directa, ya que no es muy secuencial en la mayoría de sus
escenas, pero corre con la suerte de que es entendible, porque no distrae ni
confunde a la audiencia.
La película utiliza Sonido natural y musical, es acorde con
las escenas que debe acompañar y es importante en el desarrollo de la cinta,
porque cumple con la función de reforzar las escenas más relevantes, lo que
genera dinamismo en la película.
Para culminar mi análisis y
siendo neutra en mis argumentos, considero importante dejar clara una opinión
extra sobre la película, para que el lector conozca los diferentes puntos
acerca de la misma y pueda tomar una posición autónoma.
'La cruda realidad',
comedia romántica del montón.
Está claro que encontrar la originalidad con un argumento de partida tan
manido se convierte en un camino difícil de recorrer. En ‘La
cruda realidad’ se
explota, una vez más, el estereotipo del hombre y la mujer y su visión de las
relaciones con motivos (y motivaciones) bien diferentes. Y, por supuesto, no
aporta nada que ya antes no se haya visto.Las dos estrellas protagonistas, que
a pesar de la debilidad de un guión blando, logran imponer su fotogenia y algún
esfuerzo loable por sacar adelante una historia con una relación,
aparentemente, imposible, son lo más destacado. Tanto Katherine Heigl como Gerard
Butler se
encargan de darle cierto sentido a una comedia con tinte romántico que se permite el lujo de homenajear a
una obra más conseguida como ‘Cuando Harry encontró a Sally’, pero que
precisamente acaba quedando demasiado por debajo.Las dos estrellas se ponen en
la piel de dos tipos muy definidos de mujer y hombre. Ella, una
productora exigente, correcta, educada y que sueña con encontrar algún día el
amor en su príncipe azul, que no es otro que ese hombre perfecto que no existe
(ella tiene un listado con diez puntos que exige a sus candidatos). Por su
parte, Butler interpreta a Mike Chadway, un pícaro presentador de televisión que
usa un lenguaje directo, soez y que con su actitud políticamente incorrecta
(quizás el único atisbo sobre el que el film encuentra un poco de interés) se
encarga de dar consejos en las relaciones de pareja. Parece un tipo
experimentado, muy rotundo y claro y que representa todo lo opuesto que
AbbyRitcher, la bella productora, idealiza y ansía.El presentador se afana por
aconsejar a la inocente productora en la conquista de un hombre, y será la
causa por la que se aproximen, se comprendan mutuamente y se conozcan un poco
más para generar una cierta atracción, a priori
impensable. Y que viene a demostrar que en el amor nada se puede planificar y
todo puede surgir.
La historia aboga por los tópicos, si bien el
realizador Robert Luketic logra mantener un ritmo narrativo que
no decae y logra convertir la historia en una comedia dulzona y entretenida,
pero del montón. Y, también, contribuye a ello el dibujo de unos personajes que
rayan la inverosimilitud, sobrepasándola y que no ofrecen algo de auténtica
realidad. No parecen personajes actuales, sonclichés artificiales para poder contar un nuevo capítulo
(repetido) de la guerra de los sexos.
Hay una escena bien planificada que intenta
ser una especie de homenaje a la famosa secuencia del orgasmo fingido que tan bien logró interpretar MegRyan en la clásica ‘Cuando Harry
encontró a Sally’, y en la que Heigl se esfuerza sobremanera, sacando su mejor
lado cómico, pero en absoluto logra alcanzar la comicidad de Ryan. Y es que la
búsqueda del lado cómico es la constante, sin entrar ni por asomo en cualquier
intento de profundizar en el dilema de las relaciones que se plantea desde un
principio. Resulta superficial y la pimienta aportada por el
personaje que interpreta Gerard Butler se va diluyendo para acabar con
sobredosis de azúcar, Lo propio. (Jesús León, 15 de Octubre de 2009, “Blog de
cine”).





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