La alta comedia y el teatro humorístico
Siglo XX: Literatura española de la posguerra
El panorama teatral en la
inmediata posguerra es bastante pobre. Las innovaciones más interesantes
anteriores al conflicto desaparecen junto con sus autores, muertos (Lorca,
Valle-Inclán) o exiliados (Max Aub o Alberti). En las salas comerciales seguía
triunfando un teatro tradicional y evasionista: la comedia benaventina, trivial
y entretenida. Junto a ésta, surge el teatro humorístico de Mihura y Jardiel
Poncela, cuyos rasgos fundamentales son las situaciones inverosímiles y los
diálogos regidos por una lógica poco convencional.
A) El teatro
burgués de Jacinto Benavente
Un precedente de la alta
comedia de posguerra es la comedia burguesa de principios de siglo. Su máximo
exponente fue Jacinto Benavente (Madrid, 1866-1954), cuyas primeras obras (Los intereses
creados, 1907) analizaban críticamente las clases medias y supusieron un
innovación frente al teatro grandilocuente de José Echegaray (1832- 1916).
Después fue adoptando una
actitud más complaciente hacia el público burgués, lo que le proporcionó una
enorme popularidad con obras como Señora ama (1908) o La malquerida (1924).
Recibió el premio Nobel en 1922.
B) La alta
comedia
La alta comedia es un tipo
de teatro que concede una especial importancia a la obra bien elaborada en la
construcción de la trama, los diálogos o los juegos escénicos.
El ambiente es siempre el de
la clase burguesa acomodada, y su objetivo es simplemente el entretenimiento
del público, con un argumento muy repetido centrado en el adulterio o la
infidelidad. En estos argumentos, el final feliz defiende la ideología
dominante, y triunfan la fidelidad, la honradez y el amor. Junto a las obras
fundamentalmente humorísticas aparecen también dramas de tesis y piezas
históricas.
Autores destacados
Destacaron Enrique Jardiel
Poncela (1901-1952), Miguel Mihura (1905-1977), Edgar Neville (1899-1967), José
María Pemán (1898- 1981) y Juan Ignacio Luca de Tena (1897-1975), entre otros.
A) Enrique
Jardiel Poncela
Enrique Jardiel Poncela
(Madrid, 1901- 1952), inicia en 1905 sus estudios en la Institución Libre de
Enseñanza para iniciarle en las tareas escolares que continúa a partir de 1908
en la Sociedad Francesa (Liceo Francés) de Madrid. En 1912 se traslada al
Colegio de los Padres Escolapios de San Antonio Abad, donde estudia el Bachillerato
y en 1919 inicia sus primeras colaboraciones (artículos y cuentos) en distintos
periódicos: La Nueva Humanidad, La Correspondencia de España, Los Lunes de El
Imparcial, entrando en la redacción de La Acción en 1921 y en la de La
Correspondencia de España al año siguiente. Ese mismo año comienza a publicar
en la revista Buen Humor, referencia fundamental del nuevo humorismo literario
español.
A partir de 1923 abandona el
periodismo para dedicarse por entero a la literatura y en 1927 estrena en el
Teatro Lara de Madrid Una noche de primavera sin sueño. Sus obras de teatro más
importantes son Cuatro corazones con freno y marcha atrás (1936), Un marido de
ida y vuelta (1939), Eloísa está debajo de un almendro (1940), Los ladrones
somos gente honrada (1941) y Los habitantes de la casa deshabitada (1942).
El propósito de Jardiel
consistía en romper con las formas tradicionales de lo cómico, centradas en lo
verosímil y sujetas a la realidad. Su propuesta dramática no llegó a
materializarse, pues se vio obligado a hacer concesiones para satisfacer al
público.
La originalidad de Jardiel
se caracteriza por:
ü El
encadenamiento de situaciones inverosímiles.
ü La
dosificación rigurosa de la comicidad en el lenguaje.
ü El
humorismo de raíz intelectual.
Su originalidad no reside
tanto en la selección de los temas como en la creación de situaciones
grotescas, ridículas o inverosímiles. Esto la consigue por medio de ironías,
diálogos vivaces, equívocos, sorpresas o mezclando la sublime y la vulgar. Pero
bajo el truco, el disparate o la situación más absurda, esconde una dura y
amarga crítica a la sociedad. Valgan como ejemplos Angelina o el honor de un
brigadier (1934), sátira del mundo sentimental y posromántico de finales del
XIX, o Madre (el drama padre), crítica al teatro naturalista. En estas obras
realiza una dura crítica a la sociedad mediante el disparate más absurdo.
B) Miguel Mihura
Es considerado un autor,
actor y empresario teatral, por lo que el joven autor conocía el mundo de las
bambalinas desde su más tierna infancia; fue un niño muy hipocondríaco y
sensible. El joven Mihura abandonó sus estudios para dedicarse al dibujo en
revistas como 'Gutiérrez', 'Buen Humor' y 'Muchas Gracias'.
Durante los años veinte,
trabajó como periodista: son años de una cierta bohemia, de tertulias en los
cafés, donde conocerá a importantes periodistas del género humorístico como
Tono, Edgar Neville y Enrique Jardiel Poncela; este último le influyó
poderosamente en el estilo. Mihura fue uno de los fundadores de las revistas
humorísticas 'La Ametralladora' y 'La Codorniz'.
Fue durante un tiempo
dibujante de la revista satírica Gutiérrez, dirigió la publicación humorística
La Ametralladora y en 1941 fundó la revista de humor La Codorniz.
Aunque empezó a escribir
antes de la guerra, su reconocimiento fue tardío, pues sólo estrenó con
regularidad a partir de la década de los cincuenta: en 1932 escribió Tres
sombreros de copa, que no publicó hasta 1947, y no fue representada hasta 1952
(veinte años después de escrita); se trata de una comedia considerada como una
de las obras maestras del teatro humorístico y que anticipa algunos aspectos
del Teatro del absurdo; en ella se enfrentan el mundo de las restricciones y
convencionalismos y el de la libertad y la imaginación, tema que será constante
en su obra.
Está considerada como una de
las obras maestras del teatro humorístico. Por su originalidad, supone una
ruptura completa con el teatro cómico anterior. En ella desarrolla el tema de
la libertad alcanzada y perdida.
Ese mismo tema aparecerá en
¡Sublime decisión! (1955), Mi adorado don Juan (1956) y La bella Dorotea
(1963).
A partir de la década de los
cincuenta, la sátira se impone sobre el humor en obras como El caso de la
señora estupenda (1953), Ninette y un señor de Murcia (1964), Maribel y la
extraña familia (1959) o Melocotón en almíbar (1958).
C) Edgar Neville
Edgar Neville Romrée, conde
de Berlanga del Duero (Madrid, 28 de diciembre de 1899 – 23 de abril de 1967),
fue un escritor, autor de teatro, director de cine y pintor español.
Nacido en una familia noble,
estudió Derecho y ejerció como diplomático en Washington. Al estallar la Guerra
Civil viajó por diferentes ciudades europeas. Durante la posguerra trabajó para
el cine y se dedicó a escribir.
Neville cultivó casi todos
los géneros literarios y colaboró en diversas revistas, entre ellas La
Codorniz, sucesora del semanario La Ametralladora, que Mihura había publicado
durante el sitio de Madrid. Su trayectoria literaria evoluciona desde el
vanguardismo de juventud, pasando por el teatro comprometido durante la guerra,
hasta la alta comedia en obras como El baile (1952).
Sus obras se caracterizan
por ofrecer una visión amable de la vida y tener como finalidad la evasión de
la realidad por medio de la ficción literaria. Suele utilizar escenarios
madrileños, con personajes de clase alta, elegantes y distinguidos, que suelen
obedecer a arquetipos: el hombre triunfador, la gran dama, el marido
aburrido...
La originalidad de Neville
se basa en el humor irónico y en la hipérbole con intención desmitificadora, y
también en las situaciones absurdas.
Destacó también como
director de cine. La vida en un hilo obtuvo un gran éxito. Se gestó primero
como película y más tarde fue convertida en comedia musical por su hijo
Santiago. Es una reflexión risueña sobre los mecanismos del azar, a la vez que
un alegato contra la burguesía entendida como enfermedad del alma, contra la
cursilería y contra la estrechez de miras disfrazada de sentido común. También
fue un gran éxito la obra teatral El baile, que se mantuvo en cartel durante
siete años. Trata de un trío amoroso que triunfa sobre el tiempo y las
generaciones. Llevada al cine, se distinguía por sus ágiles y brillantes
diálogos, donde alternan ternura y disparate.
D) José María Pemán
José María Pemán y Pemartín
(Cádiz, 8 de mayo de 1897 – Ibidem, 19 de julio de 1981) fue un político,
poeta, escritor, articulista y orador español y andaluz que se significó por su
tendencia conservadora durante la primera mitad del siglo XX.
Terminada la guerra civil,
Pemán supo instalarse económicamente en las Letras del régimen. Cultivó todos
los géneros literarios con un estilo equidistante entre el clasicismo y el
modernismo en un momento en que su perfil político de escritor y su relevancia
pública ejercieron por sistema como criterios de evaluación artística; y el
elogio inmotivado o la exaltación hueca fueron recursos comunes de la crítica
oficial.
Pemán destaca tanto por sus
dramas como por sus artículos, conferencias y poemas. A través del teatro
histórico, Pemán ofrece una visión simplista de la historia, en la que rezuma
la ideología tradicional: Cisneros (1934), Por la virgen capitana (1940).
También cultivó el teatro costumbrista y de tesis (Hay siete pecados, 1943; La
verdad, 1947), pero tuvo más éxito con las comedias ligeras de ambiente andaluz
(Los tres etcéteras de don Simón, 1958; La viudita naviera 1960).
E) Juan Ignacio Luca de Tena
Juan Ignacio Luca de Tena y
García de Torres, marqués de Luca de Tena (Madrid, 1897 - ibídem, 11 de enero
de 1975) fue un comediógrafo, diplomático y periodista español.
El teatro de Luca de Tena
pertenece a la llamada alta comedia según los moldes establecidos por Jacinto
Benavente. Fue uno de los autores representativos de esta tendencia escapista
en la posguerra civil española.
Cultivó la comedia de
costumbres, la farsa, la comedia psicológica, histórica y de enredo. Entre sus
títulos sobresalen ¿Quién soy yo? (1935), Dos mujeres (1948), dilema de un
profesor universitario que ha de elegir entre la mujer tradicional española y
la mujer moderna americana; El cóndor sin alas (1951), Don José, Pepe y Pepito
(1952), ¿Dónde vas Alfonso XII? (1957) y ¿Dónde vas, triste de ti? (1959).
F) Alfonso Paso
Alfonso Paso (Madrid,
1926-1978) fue un dramaturgo español, autor de sainetes dramáticos, comedias,
tragedias y obras de denuncia social. Sus libretos destacaron por el humor
reflejado en los diálogos y la originalidad de las situaciones y personajes.
Alfonso Paso sabía que el
público de la posguerra no estaba preparado para asimilar una renovación
completa en el teatro, por lo que ensayó una fórmula intermedia entre el cambio
y el gusto del público.
Finalmente, acabó cediendo y
amoldándose a lo que el público pedía. Con ello, condenó su teatro a ser un
objeto de consumo, destinado a una clase social determinada.
En sus numerosísimas obras
demuestra una gran habilidad para enlazar y desenlazar la intriga, crear
situaciones sorprendentes y manejar el diálogo con gracia.
Sus obras han sido
traducidas a más de 24 idiomas, entre ellos italiano, francés, inglés, alemán,
portugués o árabe. Fue el primer autor español vivo que estrenó en Broadway,
con la comedia El canto de la cigarra.